La Iglesia nunca ha abonado antes el Impuesto de Bienes Inmuebles acogiéndose a la Ley de Mecenazgo y al Concordato del Estado Español con la Santa Sede.

En este año, el consistorio valenciano que dirige Joan Ribó (Compromís), gracias al apoyo del PSOE y de València en Comú girará los primeros recibos del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) a los locales inscritos a nombre de la Iglesia que albergan actividades lucrativas.

Los inmuebles de la Iglesia que albergan un hospital y una universidad privada en la ciudad de Valencia que no pagan el IBI a pesar de que otros complejos privados sí tienen que afrontar sus obligaciones tributarias y las actividades que se desarrollan tienen beneficios.

Se trata de edificios de la Iglesia con usos lucrativos y no implica que el cobro se produzca de manera directa. Se espera que la Iglesia interponga todos los recursos que estén en su mano para evitar el pago de un impuesto municipal que no ha abonado nunca apelando a la existencia de la Ley de Mecenazgo y al Concordato del Estado Español con la Santa Sede.

Para llegar a conseguir este hito, el Ayuntamiento se aferra a una resolución europea que considera «competencia desleal» que los bienes adscritos a la Iglesia y se destinen a fines lucrativos no estén sujetos a ninguna carga impositiva como cualquier otra actividad económica.

Según los cálculos de aproximación que han realizado los técnicos de Hacienda del Ayuntamiento, existen inmuebles en la ciudad inscritos a nombre del Arzobispado de Valencia o de alguna de sus órdenes religiosas que, si se les aplicase el IBI, tendrían que abonar una cantidad que rondaría los dos millones de euros. Sin embargo, tan sólo se ha logrado dilucidar, de momento, la actividad económica de seis de ellos, a los que se les remitirán los recibos correspondientes el próximo año.