Diversos colectivos han emitido un comunicado para llamar a la ciudadanía a exhibir banderas tricolores republicanas en los balcones y ventanas y terminar con una sonora cacerolada este mismo martes a las 9 de la noche.

La cacerolada está convocada en medio de la crisis del covid-19, cuyas consecuencias darán lugar a que «afrontemos graves crisis en lo económico, lo político y lo social en un mundo muy distinto al que hemos conocido». Según Alternativa Republicana una vez superada la crisis sanitaria, es imprescindible que haya un fuerte movimiento que empuje en favor de cambios profundos y verdaderos que preserven nuestros derechos y libertades y que blinde un estado social fuerte que proteja a los más perjudicados, esto debe traducirse en la instauración de la República.

Los convocates denuncian en un comunicado el silencio de Felipe VI sobre la existencia de dos sociedades «offshore» de las que figuraba como beneficiario, ratificando que desconocía la existencia de tales sociedades. La Fiscalía de la ciudad suiza de Ginebra investigaba al rey emérito que habría recibido una donación de unos 90 millones de euros por parte del entorno del entonces rey de Arabia Saudí, en una cuenta del banco suizo Mirabaud en Ginebra, un supuesto pago de comisiones relacionado con la adjudicación de las obras del AVE de La Meca a un consorcio de empresas españolas.

A su vez el rey emérito habría donado parte de ese dinero, unos 65 millones de euros a Corinna zu Sayn-Wittgenstein (Corinna Larsen) como un «regalo» para ella y su hijo por el «cariño» que les tenía Juan Carlos I.

Varios grupos, entre ellos Unidas Podemos, exigían una comisión de investigación sobre las «presuntas actividades corruptas de Juan Carlos I» después de que la Fiscalía suiza comunicases que está investigando dicha donación multimillonaria a Corinna Larsen desde una cuenta suiza vinculada a una fundación panameña.

Pero PSOE, PP y Vox votaban en contra de la creación de esta comisión de investigación ya que según ellos al producirse los hechos en 2012, época en la que el rey emérito era jefe de Estado, gozaría de inviolabilidad completa.

Tras estos episodios el Rey Felipe VI renunciaba a la herencia económica que pudiera corresponderle de su padre y le retiraba la asignación que tiene fijada en los presupuestos de la Casa del Rey y que asciende a 194.232 euros anuales.

En su Manifiesto, Alternativa Republicana señala que las iniciativas de consultas sobre monarquía o República no son suficientes sino que «ha llegado el momento de ser más directos porque la vía del referéndum está cerrada en este régimen. Hace falta una acumulación de fuerzas políticas y sociales que empujen en favor del cambio de régimen de forma explícita, algo similar a lo que ocurrió para que llegase la República hace 89 años. Quien defiende la sanidad pública o los derechos de las mujeres no pide que se vote sobre ello sino que defiende abiertamente esa reivindicación. Con la República debe suceder lo mismo: no queremos poder votar República, queremos República».

Hace unas semanas Alternativa Republicana, que entiende que no cabe presentar como opciones equivalentes a una República con “una monarquía corrupta y heredera de los crímenes del franquismo”, ha hecho un llamamiento a una Convocatoria por la República para acumular el mayor número de organizaciones políticas, sociales y ciudadanía a título particular que pueda impulsar un proceso republicano en España una vez que se supere la crisis sanitaria.

Según manifiestan «Un mundo profundamente transformado va a nacer marcado por el colapso del capitalismo neoliberal y las crecientes amenazas del cambio climático, junto con el agotamiento de recursos naturales para la vida humana. Es necesario por ello un cambio profundo en las normas e instituciones de nuestro país para afrontar los retos que supone este futuro transformado amenazado por dinámicas totalitarias, nacionalistas, racistas y autoritarias».