Este 25 de septiembre, marcado por el momento excepcional actual y la necesaria protección sanitaria frente al COVID, varios centenares de personas hemos salido a la calle en todo el Estado español, unidas bajo el lema “Justicia climática para salir de las crisis”.

En la movilización, organizada por Juventud por el Clima – Fridays For Future España, 2020:Rebelión por el clima y Alianza por el Clima, se han unido en más de 30 localidades a la convocatoria internacional del Día de Acciones por el Clima propuesto por la red internacional de Fridays For Future.

Durante el año 2018 el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) señaló que quedaban apenas 11 años para evitar un incremento de la temperatura global superior a 1,5ºC, ese mismo informe señalaba que las regiones mediterráneas sufrirían en mayor grado los impactos del cambio climático. Cabe recordar cómo la temperatura en el territorio se ha visto ya incrementada en más de 1,7ºC respecto a las temperaturas preindustriales.

Hoy, la lucha climática sigue incrementándose en urgencia e importancia, especialmente ante la insuficiencia de los compromisos presentados por todos los países, incluido en Estado español. Razones que impulsan a los organizadores a seguir manteniendo la agenda de movilizaciones climáticas antes de que el tiempo para actuar se agote y se produzcan las peores consecuencias del cambio climático.

Las acciones llevadas a cabo han sido diversas y descentralizadas, con estrictas medidas de seguridad para proteger la salud de todos los participantes. Amigos de la Tierra hemos estado presentes en Galicia, Mallorca, La Rioja y en Madrid, donde, junto a más de un centenar de jóvenes y activistas concentradas frente al Congreso de los Diputados, hemos exigido mayores medidas y ambición frente a la emergencia climática. La concentración ha contado, además, con el despliegue de varios pares de zapatos simbolizando las personas de los barrios del Sur y de otros municipios que no han podido estar presentes en la concentración. Unas medidas que nuevamente inciden en mayor grado en la población vulnerable. En este sentido, las organizaciones convocantes, queremos señalar también cómo los efectos del cambio climático provocado por la acción humana se acentuarán nuevamente más en esas mismas personas que aún siendo menos responsables de las emisiones históricas están en circunstancias de mayor fragilidad, social, económica y ambiental.

En primer lugar, el manifiesto versa sobre el modelo industrial señalando la importancia de hacer frente a la explotación tanto de recursos y trabajadores, así como la protección de estos últimos frente a los inevitables cambios en la industria y la necesidad de un empleo sostenible y de calidad. A continuación, el manifiesto se centra en los cuidados, y lo fundamental de situar los procesos de sostenimiento de la vida en el centro de una nueva concepción del trabajo necesaria en la transformación ecológica. En cuanto al sector primario, destacamos su papel fundamental y buscamos avanzar hacia un modelo basado en los productos de proximidad y en la soberanía alimentaria. Sobre el turismo, queremos señalar el profundo impacto que ha tenido la COVID-19 sobre el sector y cómo ha dejado patentes los peligros de la sobre-especialización económica, haciendo especial inciso en la necesidad de abrazar un modelo basado en lo local, evitando el fenómeno de las “ciudades-escaparate”. Por último, nuestro manifiesto se centra en el sector público y la importancia de blindar los servicios que cubren los derechos esenciales de la población, siempre objeto de recortes y privatización.

“Es momento”, concluye nuestro manifiesto, “de impulsar el cambio que queremos, un cambio que ponga en el centro a las personas, los cuerpos, los territorios y la Tierra, sin dejar a nadie atrás. […] Activas y organizadas seguimos luchando por la vida”.

Amigos de la Tierra