Ayer lunes el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, declaró que las instituciones competentes del estado han logrado «neutralizar planes para atentar contra la industria petrolera y el sistema eléctrico».

William Saab posteriormente anunció la detención de un presunto espía de Estados Unidos, Matthew Jhon Heath, que según el fiscal general estaría promoviendo y organizando planes de desestabilización.
 
Señaló que «el ciudadano estadounidense no tenía consigo un pasaporte con ingreso formal al país, es decir, entró de manera ilegal, sólo llevaba una fotocopia del mismo escondida dentro de su zapato».

Al parecer Matthew Jhon Heath «perteneció a la contratista de mercenarios MVM en Irak desde 2006 a 2016 como operador de comunicaciones en una base de la CIA».
Junto al estadounidense fueron detenidos un grupo de ciudadanos venezolanos que presuntamente «formaban parte de la red de apoyo logístico».

En el momento de la detención, informó la fiscalía, en el vehículo donde se trasladaban los sospechosos fue localizado un lanzagranadas tipo AT4, una subametralladora y «cuatro piezas rectangulares de presunto material explosivo (C4)».