Un trastero es una de esas cosas en cuya importancia reparamos cuando lo echamos en falta. El que dispone de un trastero a veces no es consciente de la gran utilidad que le está reportando: cuando estamos establecidos en un lugar es un desahogo indispensable para la casa. Pero cuando nos mudamos, su importancia se revela todavía mayor: simplemente, podemos necesitar un espacio donde guardar las cosas por el tiempo que dure la mudanza.

Hoy en día, muchas viviendas se ofrecen con trastero incorporado, generalmente en el aparcamiento. Sin embargo, no siempre es así. Por ejemplo, la mayoría de las viviendas antiguas no incorporan trastero, aunque las necesidades de espacio de sus habitantes sean exactamente las mismas. Además, puede ocurrir que, con el paso de los años, acumulemos muchas cosas y los trasteros se nos queden pequeños.

Para esto existen, precisamente, los trasteros de alquiler. Espacios que se arriendan por el tiempo que sea preciso, y que pueden resultar imprescindibles si vamos a llevar a cabo una reforma en el hogar o cuando, simplemente, nos quedamos sin espacio suficiente en casa.

En muchas ciudades ya existen empresas especializadas en ofrecer este tipo de trasteros. Por ejemplo, Trastering ofrece trasteros en Mataró, Gavá y prácticamente toda la provincia de Barcelona. Estos trasteros se caracterizan por ofrecer un volumen variable en función de las necesidades del cliente (hasta 33 metros cúbicos) y por ser perfectamente accesibles para cargar y descargar con comodidad.

¿Qué usos le puedo dar a mi trastero?

La respuesta corta a esta pregunta es: tantos como necesidades de espacio tengáis en la familia. Ahora bien, es cierto que los trasteros suelen ofrecer algunas utilidades principales y comunes:

  • Almacenar objetos con poco uso. Muchas veces compramos aparatos, muebles o accesorios que nos son muy útiles durante un periodo de nuestra vida, pero que después dejan de serlo o son sustituidos. Sin embargo, nos resistimos a tirarlos, generalmente por varios motivos. Por ejemplo, no se han estropeado y siguen siendo potencialmente útiles. Otras veces pensamos que podemos venderlos y recuperar parte de lo que invertimos. O quizá tenemos la esperanza de mudarnos a una casa más grande y volver a darles uso algún día. En un trastero pueden aguardar pacientemente una nueva vida.
  • Almacenar objetos de uso esporádico o de temporada. ¿Tiene sentido tener los esquís en casa? Probablemente no, a no ser que tengamos mucho espacio. El trastero es el lugar perfecto para guardar las cosas que solo vamos a usar uno o varios días al año. De la misma forma, son también la solución ideal para todos aquellos que guardan mucha ropa y la cambian en temporada de verano y de invierno.
  • Guardar muebles en épocas de mudanza. Los trasteros son también imprescindibles cuando cambiamos de casa. Así, ocurre con mucha frecuencia que vendemos o terminamos el alquiler de nuestra casa antes de tener disponible el nuevo hogar. En este caso, ¿qué hacer con todo lo que tenemos? Las únicas soluciones son: importunar a amigos y familiares esparciendo nuestras pertenencias por la ciudad o, más sensatamente, tener un trastero donde tengamos la garantía y la certeza de que nuestros muebles están seguros.