Debido a la declaración del estado de alarma el pasado mes de marzo muchas empresas tuvieron que enviar a sus trabajadores a casa, algunos de ellos se vieron afectados por los ERTE y otros han seguido cumpliendo con sus obligaciones desde casa, es decir continuaron teletrabajando.

Pero lejos de lo que cree mucha gente, el teletrabajo no consiste en realizar una tarea puntual desde casa sino en realizar una jornada igual de larga que en la oficina y por eso es necesario trabajar seguro.

Según la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, y fisioterapeuta, Luisa Achaerandio, las lesiones más habituales derivadas del teletrabajo son las musculares, de vista y de ansiedad.

Por ello, el lugar de trabajo debe reunir una serie de requisitos para evitar perjuicios para nuestra salud. Debe ser un lugar tranquilo, respetado por los demás miembros de la familia, ordenado y con buena iluminación, entre otros.

A la hora de elegir la silla, lo ideal es una silla con una altura e inclinación adecuada para evitar dolores de espalda, con un tapizado transpirable, giratoria y, a ser posible, con reposabrazos.

La mesa debe estar a la altura de los codos cuando se está sentado y debe tener un espacio lo más amplio posible tanto en la superficie como debajo de la mesa para poder poder tener las piernas cómodas.

La iluminación es otro factor muy importante en la estancia de trabajo para evitar daños en la vista. Se recomienda que la distancia entre la pantalla y los ojos sea de unos 50 centímetros y que esté orientada de forma adecuada para evitar reflejos; colocar una lámpara de techo con una luz de ambiente cálida que ilumine toda la estancia; no abusar del modo oscuro de las pantallas, ya que el contraste con las letras blancas puede provocar que se tenga que forzar más la vista y complementar la luz de la habitación con flexos para trabajos que se realicen por la noche.

Para cuidar la espalda y la circulación no se debe estar sentado más de dos horas seguidas sin cambiar de postura por lo que es recomendable hacer algún tipo de ejercicio y/o estiramiento aunque sea durante cinco minutos. También se aconseja evitar cruzar las piernas durante demasiado tiempo.

Pero el teletrabajo tiene sus ventajas y desventajas. Por un lado puedes conciliar el trabajo con la vida familiar y al necesitar simplemente una conexión a internet si necesitas estar por algún motivo en otro sitio fuera de tu casa puedes seguir teletrabajando sin ningún problema.

Otra de las ventajas es que este método de trabajo supone un ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos.

En los contras se encuentran factores como la dificultad de separar la vida personal y laboral, la monotonía, el aislamiento social, la dificultad para el trabajo en equipo o tener que afrontar unos gastos para la adquisición de los equipos y herramientas necesarios.

Hoy en día las empresas y trabajadores han tenido que aprender a vivir y trabajar con covid-19 tomando unas medidas de prevención y hábitos que eviten futuros rebrotes de la enfermedad.

Actualmente el 16,2% del total de los trabajadores prestan sus servicios desde su domicilio y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se puso como objetivo regular el trabajo a distancia e igualar los derechos respecto al trabajo físico.

El pasado 13 de octubre entraba en vigor la nueva ley del teletrabajo por la cual se fija la necesidad de firmar un acuerdo con el empleado que vaya a trabajar más del 30% de la jornada semanal durante un periodo de tres meses y obliga al empresario a pagar los gastos en los que pueda incurrir el empleado.

Por lo tanto, las empresas deben dotar a los trabajadores de los medios, equipos y herramientas que exija el desarrollo del trabajo a distancia, así como el mantenimiento necesario.

Tras meses de negociaciones del Ministerio de Trabajo y Economía con empresarios y sindicatos, esta nueva ley «va a a cambiar el modus operandi del desarrollo de nuestros trabajos y nos coloca en la vanguardia de las legislaciones europeas», señalaba la ministra de Trabajo.