Hace unos meses la Xunta decretaba el cierre del paritorio de Verín con lo que las mujeres debían recorrer más de 70 km para dar a luz. Sin embargo, las trabajadoras lucharon contra la clausura encerrándose durante 63 días en un pasillo del centro sanitario y el Gobierno de Núñez Feijóo tuvo que dar marcha atrás.

Cuando el Servicio Gallego de Salud, Sergas, comunicaba la decisión del cierre faltaban 8 días para una manifestación en Verín contra el deterioro del hospital comarcal que tiene importantes déficits de personal. La clausura del paritorio convirtió la movilización en histórica.

En un primer momento Feijóo argumentó que el bajo número de partos en Verín provocaba un problema de seguridad, ya que no estaba garantizada la “pericia” necesaria. Como el argumento de la falta de pericia no se sostenía, Feijóo pasó a centrarse en la falta de pediatras echando la culpa al Gobierno central por no convocar plazas. En enero se anunció la reapertura del paritorio tras contratar a dos pediatras.

Miles de personas siguen denunciando en Galicia los recortes en la salud pública y así lo han demostrado este domingo en una multitudinaria manifestación en Santiago convocada por la plataforma SOS Sanidade Pública. El intento de cierre del paritorio y las urgencias pediátricas del hospital de Verín han reforzado las protestas contra la política sanitaria del Gobierno de Alberto Núñez Feijóo. Miles de personas llegadas de toda Galicia han recorrido las calles de Santiago exigendo a la Xunta que revierta todos los recortes presupuestarios y de personal ejecutados en la última década.

El episodio de la sala de partos de Verín es un «ejemplo palpable» de la “falta de solidez y de racionalidad” del Ejecutivo autonómico, ha afirmado Aurora Sola, una de las activistas en defensa de la sanidad pública que participó en las protestas contra el cierre. En el manifiesto leído junto a la catedral de Santiago, bajo la lluvia y en una plaza de A Quintana desbordada, los convocantes han recordado el “patético” cambio de argumentación de Feijóo. La presión de las protestas ciudadanas en año electoral forzó la reapertura del paritorio y el problema del bajo número de partos en Verín ha desaparecido de las explicaciones de la Xunta.

La protesta ha contado con el apoyo de todos los partidos de la oposición y Feijóo ha respondido que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) es «víctima de una campaña de desprestigio orquestada por los partidos de la oposición», mientras Miguel Tellado, secretario general de los populares gallegos, ha afirmado que «Tengo la sensación de que Galicia tiene hoy la mejor sanidad pública de su historia pero la peor oposición posible». El gerente del Sergas, Antonio Fernández-Campa, se ha defendido en la misma línea: «Se trata de un tema promovido fundamentalmente por organizaciones de carácter político» que «pueden trasladar en algún momento inquietudes a los ciudadanos».