La Diputación de Álava ha suspendido de manera temporal las batidas para cazar al único lobo que, según los ganaderos ha provocado decenas de ataques en los últimos meses en las sierras de Arkamo, Gibijo y Urkabustaiz. La suspensión llega después del anuncio del Gobierno vasco de que incluirá a esta especie en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas con la categoría de «especial interés», el mismo que tienen especies como el gato montés, armiño, gavilán común y martín pescador.

Por ahora no se ha dictado una resolución que suspenda formalmente la autorización para cazar al lobo pero mientras se analiza con detalle las consecuencias de la catalogación de este animal como especie protegida se ha optado por no efectuar batidas.

El Gobierno entiende que si la inclusión del lobo en el catálogo ya estuviera vigente el permiso para cazar debería justificarse de una manera muy exhaustiva. Solo podría hacerse cuando resultaran ineficaces el resto de posibles actuaciones como la agrupación y protección de los rebaños, la instalación de vallados eléctricos y contar con mastines bien entrenados.

La UE considera al lobo una especie de interés comunitaria y lo tiene catalogado en la Directiva Hábitats. La Comisión Europea mantiene la posición de buscar todas las medidas posibles para posibilitar la coexistencia de la especie en territorio europeo con el sector ganadero. Medidas que pueden ser subvencionadas como la agrupación y protección de los rebaños, vallados eléctricos, mastines bien entrenados, etc.

Juantxo López de Uralde, el diputado de Unidas Podemos por Álava, ha mostrado su satisfacción por la decisión de la Diputación. Reclama, no obstante, que la suspensión «sea definitiva» y se «deje de perseguir definitivamente al lobo poniendo en marcha alternativas de protección» que garanticen su convivencia con el sector ganadero.

El colectivo Grupo Lobo Euskadi celebra la decisión pero también pide un cambio mayor. «Estamos contentos, pero nos hubiese gustado que no nos dejaran con la incertidumbre de si volverán a autorizar la caza del ejemplar, sino que hubieran decidido la suspensión definitiva», señala Andrés Illana, miembro de la organización. «Ahora estamos esperando que el Gobierno vasco saque el plan de gestión del lobo. Lo que tiene que hacer la Diputación de Álava es seguir aplicando las medidas preventivas como es el asesoramiento a las explotaciones ganaderas o facilitar que se tengan perros mastines para vigilar los rebaños. Eso es lo que tiene que hacer una diputación que gestiona para todos».