La caza comercial de ballenas puede estar un paso más cerca de un fin permanente en Islandia y posiblemente en el mundo. Por segundo año consecutivo, Islandia, una de las tres naciones balleneras que quedan (junto a Japón y Noruega), no cazará ninguna ballena.

Desde que reanudó la caza de ballenas en 2003 después de una pausa de 14 años, la nación isleña ha matado a 1,505 ballenas. Este cambio de actitud es aparentemente una consecuencia de un cambio dramático en Islandia: el apoyo a la caza de ballenas ha disminuido a medida que los ingresos derivados de su observación han aumentado.

Hvalur hf., la única compañía de Islandia que practica la caza de ballenas, canceló su actividad para este verano por razones económicas. Y como la caza de ballenas solo es autorizada durante los meses veraniegos, la decisión de la empresa significa que por segundo año consecutivo no se capturará en Islandia ninguno de estos animales.

Esta empresa exporta su producción a Japón y no puede superar la competencia con las empresas que en ese país son subvencionadas por el Gobierno. Asimismo, las normas sanitarias para la carne de ballenas importada son más estrictas que las aplicadas para el control de las compañías japonesas