Este lunes, OkDiario, el diario dirigido por Eduardo Inda, publicaba un controvertido artículo con el titular: «La ex empleada del hogar de Victoria Rosell pide cuatro años de cárcel para la pareja de la podemita». 

Ya informamos en este artículo que periódicos como El Mundo y Ok Diario se hacían eco de que la ex trabajadora de la magistrada y actual delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, la denunciaba por negarse a hacerle un contrato, pagarle con dinero en B y despedirla durante una baja médica. No contaban con que la exjueza conocía el “bulo” desde hacía un mes.

Rosell ha respondido cargado desde Twitter contra el periódico que dirige Edudardo Inda: «¿A nadie en okdiario le da vergüenza publicar a diario falsas noticias en su panfleto sin llamar siquiera a las personas aludidas? Es una querella defensiva, instrumental, por UN WHATS APP, de mi pareja a su ex empleada, no es delictivo y ningún juzgado la ha admitido a trámite».

Vox en medio de la polémica

Rosell acusaba directamente a Vox por esta denuncia: «Me avisaron de que Vox contactó con ella para que dijera esto por dinero y ya denunciamos la extorsión”. La magistrada adjuntaba capturas de pantalla de los recibos de la Seguridad Social de los meses de mayo, junio y julio de este 2020.

La ex jueza denunciaba ante la Policía Nacional el pasado 18 de julio un presunto chantaje y fue judicializada. Se encuentran en el Juzgado de Instrucción 8 de Las Palmas de Gran Canaria.

La participación de Vox en la operación contra Victoria Rosell vendría de la mano del empresario Luis Ricardo Rosales Medina, quien desveló supuestamente la existencia de la demanda laboral un día antes de que fuera notificada a Sosa. Según señala ElDiario.es, Rosales le dijo el jueves 16 de julio tener “algo gordo” contra “esa chica que está contra la violencia de las mujeres” y que se publicaría a resultas de lo que ocurriera en el acto de conciliación en el SEMAC, previsto para siete días después.

Este empresario está relacionado con Vox en Las Palmas y fue quien tanteó a algunos periodistas para contratar uno como director de comunicación del partido, llegando a manifestar estar dispuesto a pagar los salarios de su propio bolsillo.