El pasado 11 de enero Philip Kinstler, un hombre de 52 años que sufre parálisis parcial, por lo que debe utilizar una silla de ruedas y un vehículo especialmente adaptado, fue brutalmente agredido después de haber reprochado a una mujer que aparcara en una plaza reservada para personas con discapacidad.

Los hechos sucedieron en el interior de un supermercado de Pleasant Hill en California y fueron grabados por las cámaras de seguridad. El marido de la mujer, Jimmie Tiger de 32 años, se acercó a Kinstler y le exigió que pidiera disculpas a su esposa e intentó sacarlo fuera del supermercado.

Kinstler dijo a NBC News:  “Me sujeté a mis ruedas, los bordes de mis ruedas y me aferré a mi vida”. “Estaba seguro de que él y la mujer me iban a dar una paliza si me sacaban de la tienda”.

Tiger empezó a agredirle, volcó la silla y le tiró al suelo con el resultado de que Kinstler se fracturó la muñeca izquierda en la caída.

Aunque la pareja de agresores fueron localizados y el marido detenido por la Policía de Pleasant Hill,  Philip Kinstler se mostró “desolado” por el incidente, pero “aún más cuando vi en el vídeo que nadie hizo nada. Todo el mundo se quedó de pie, sin hacer nada”.

Fuentes del supermercado declararon a la NBC que el personal reaccionó tan rápido como pudo y que su prioridad es la seguridad de sus clientes.