Rodríguez se ha referido a lo injusto y clasista que resulta el haber nacido de ese lado del río, del lado en el que los niños y las niñas tienen una educación y una sanidad mejor que el resto por el simple hecho de compartir sangre con un linaje que Franco consideró que debía perpetuarse en España.

«Ayer, precisamente aquí había dos niñas, aquí, justo detrás mío que pertenecen a la familia Real, que tienen la educación garantizada, y que cuando se ponen malditas, un médico las atiende enseguida», relató Rodríguez.

El diputado añadió que «a mí eso me parece muy bien, no tengo ningún problema, pero quiero que las niñas y niños de mi barrio les pasa exactamente lo mismo» Quiero esa garantía para los chiquillos y las chiquillas de taco, de Ofra, de Fasnia, de Fuerteventura, de Carabanchel, hasta las de Verín».

«Para cualquier parte del país quiero exactamente las mismas garantías. No queremos más que ellas, pero tampoco queremos menos», insistió el diputado. «Creo, Sinceramente, que la democracia consiste en esto y que por eso traemos aquí este Real Decreto-Ley», sentenció.