Julio Anguita, fallecido en mayo de este año, será siempre una voz reconocida en el panorama político español. Son opiniones sobre diferentes temas tenían siempre un halo de cordura y de pragmatismo que hacían que sonasen más claras que las de los demás, confiriéndole un discurso veraz que siempre era escuchado.

Ya en 2014, tras la abdicación de Juan Carlos I en favor de su hijo, Anguita señalaba que «La república es una cosa muy seria que trasciende de manifestaciones, de ondear de banderas y que debe ser algo más que el antimonarquismo. Tiene que ser preparado. No se puede improvisar en un discurso ni en una manifestación. Creo que el movimiento republicano, lo vengo diciendo hace años, tiene que unirse en torno a una propuesta de república».

Por supuesto, esa no era, ni mucho menos, la única opinión de Anguita respecto a la monarquía, ni la más visionaria. El verano pasado, Anguita ya lamentaba en La Sexta Noche que “la inviolabilidad del rey es un artículo nefasto porque se dice que todos somos iguales ante la ley y él no”. 

“Ha sido la historia de un pícaro. Y soy muy muy comedido al utilizar la palabra pícaro”, aseguró el exlíder de IU, quien añadía que “el pícaro si era condenado podía cantar y le han buscado una salida, hacerlo inviolable, que no está en la Constitución porque ya no es rey”.

“Se están haciendo auténticas barbaridades antidemocráticas pero confían que el pueblo español tenga unas tragaderas grandes para asumir todo esto y lo están consiguiendo”, lamentaba.