Nos llega una nueva muestra de racismo en el mundo del fútbol. En esta ocasión se trata de un partido de fútbol sala entre Osasuna Magna y Ribera Navarra.

A falta de cinco minutos para el final, Araça, cierre brasileño de Osasuna Magna, aprovechó un resbalón del local Lucas Tripodi para anotar el 0-3. El jugador celebró el tanto de rodillas al suelo y levantó los brazos al cielo para dedicar el gol a su padre, recientemente fallecido, tal y como informa Diariodenavarra.

Su compatriota Bynho y el capitán Roberto Martil se acercaron a abrazar a su compañero. En ese momento, un aficionado se acercó a la red que separa la grada con el terreno de juego y llamó “negro de mierda” a Araça.

El capitán de Osasuna Magna rompió la piña que se había formado en la celebración y se acercó rápidamente a la red para señalar con el dedo índice al aficionado. Las personas que se encontraban alrededor de él abuchearon al jugador de Irurtzun.

El comentarista indica tras lo sucedido que el jugador actuó mal, sin embargo, todos deberían hacer lo mismo. Sin agresión, sin malas formas. Señalando al intolerante para que el resto de aficionados juzguen. Así se combate el racismo.