Jeff Bezos, magnate estadounidense fundador y director ejecutivo de Amazon, se convirtió esta semana en la primera persona cuya fortuna supera los 200 millones de dólares. Su patrimonio ha crecido unos 85.000 millones de dólares desde enero, aupado por el auge del comercio electrónico durante la pandemia.

Esta fortuna no repercute en los miles de trabajadores que trabajan en su compañía, y por ello, a modo de protesta, más de 100 manifestantes colocaron el jueves una guillotina delante de la casa de Bezos en Washington, Estados Unidos, para pedir que se subiera el salario mínimo.

Un vídeo publicado en Twitter por un reportero del Washington Examiner muestra al extrabajador de Amazon Christian Smalls pidiendo a la compañía que suba el salario mínimo de 15 dólares (12 euros) por hora a 30 (25 euros) en respuesta a este aumento del patrimonio de Bezos.

«Dame una buena razón por la que no merezcamos un aumento a 30 dólares (25 euros) por hora cuando este hombre gana 4.000 dólares (3.300 euros) al segundo«, reclamaba Smalls.

Protestaban también por la obligación impuesta por la empresa de realizar horas extras obligatorias durante la pandemia. Una de las manifestantes declaró que “mientras Bezos vive en el lujo, los trabajadores en sus depósitos sufren”.