Después de una semana de grandes movilizaciones en Cataluña que han recibido como respuesta una contundente represión policial y judicial (579 personas heridas, 202 detenciones, 28 personas enviadas a prisión provisional hasta el lunes 21 de noviembre), la reacción popular contra la sentencia por el proceso independentista del otoño de 2017 no parece aplacarse, y las convocatorias de acciones de protesta se suceden, no sólo contra la decisión judicial, sino en solidaridad con las detenidas y encarceladas los últimos días.

Miles de personas se concentraron ayer en la calle Marina de Barcelona en la primera gran manifestación convocada por Òmnium y la Asamblea Nacional Catalana tras hacerse pública la sentencia contra los líderes independentistas. Según los cálculos, 480.000 personas participaron en la protesta.

La manifestación ha empezó a las 17 horas, y ha circulado con gritos a favor de la libertad de los presos políticos y de la independencia. La marcha tiene el apoyo de centenares de entidades catalanas. El ambiente es reivindicativo y festivo, y los asistentes llevan numerosas esteladas, y algunas banderas negras de no rendición.

Algunas pancartas que se ven, muchas de ellas escritas en cartones y cartulinas, señalan «UE, ¿Dónde están nuestros 1,7 millones de votos a las elecciones del 2019?», «Cuando la ley es injusta el correcto es desobedecer», o «se nos ha acabado la paciencia queremos la independencia», «Basta de represión» y «Spain is a fascist State».

Sin embargo, aún siendo una manifestación pacífica, la represión policial ha vuelto a estar presente. Es este vídeo de La Directa podemos ver como agentes agentes antidisturbios de la UIP-1 de Madrid efectúan una detención después de las cargas en la Via Laietana de Barcelona

En este otro, podemos ver como disparan pelotas de goma contra manifestantes sentados.

Los mossos y golpean golpean aquí a una mujer por defender a un hombre al que estaban golpeando.