El vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, llevan sufriendo un acoso ininterrumpido durante meses que ha causado pintadas en las proximidades, insultos, amenazas en las redes, que interrumpiesen sus vacaciones en Asturias y el más reciente, el lanzamiento de objetos a la casa de Iglesias y Montero al grito de “Iglesias, chúpamela”.

La ubicación del domicilio se difundió por redes sociales, animando a acudir a la misma a mostrar repulsa contra los dos integrantes del Gobierno, entre ellos miembros del partido de extrema derecha Vox.

Iglesias publicaba ayer en redes sociales un comunicado en el que reconocía: “Lo que hace a nuestra familia la extrema derecha y ciertos medios es grave, pero hay que poner cada cosa en su contexto. Hay gente que ha pagado con su libertad, con su vida o con torturas defender sus ideas y hacer política. No es nuestro caso”. “No hay derecho a que mis hijos tengan que sufrir las consecuencias del compromiso y las tareas políticas de sus padres, pero hay millares de niños en situaciones mucho más vulnerables. No va conmigo el victimismo”, continuaba. “Su odio y sus amenazas no frenarán nuestro trabajo”, aseguraba Iglesias, prosiguiendo: “El ejemplo de la gente corriente, honesta y valiente que no tiene miedo al fascismo es, para nosotros, la mayor motivación para seguir”.

También Montero escribía en redes sociales, agradeciendo a quienes han mostrado su solidaridad con la familia estos días. “La extrema derecha y sus medios saben que solo con miedo y odio pueden frenar el avance de la democracia y los derechos sociales. Su agresividad es su debilidad”, publicaba la ministra. “No perdemos la perspectiva y seguimos cumpliendo nuestra tarea. Los avances sociales y democráticos siempre tienen enemigos. Frente al odio: justicia social y democracia”, concluía.

El vídeo mostrado a continuación muestra un ejemplo claro de quienes son estos acosadores. «Iglesias, cacho de cabrón» o «eres una mierda» es lo más suave que se puede escuchar: