Recep Tayyip Erdoğan, presidente de Turquía, y su régimen autoritario, representan la dictadura totalitaria, el militarismo y la persecución violenta de las minorías, los kurdos y sus aliados en el norte y el este de Siria. Mientras, los medios de masas, EE.UU. y la ONU, miran hacia otro lado.

Desafiando este silencio internacional y mediático, Erdogan tensa la cuerda un poco más y es capaz de anunciar en la televisión una limpieza étnica en el Kurdistán sin tan siquiera tartamudear o sonrojarse. Impunidad absoluta ante un genocidio anunciado.

«Lo importante es preparar una vida controlada en esta enorme área, y las personas más adecuadas para ello son los árabes. Estos no son lugares adecuados para el estilo de vida de los kurdos … porque estas áreas son prácticamente desiertas», ha indicado el presidente turco.

Desde este humilde medio hacemos un llamado a las comunidades internacionales, a los medios y a las organizaciones de la sociedad civil, para que se tomen medidas contra la ocupación turca y la limpieza étnica contra el pueblo kurdo en el norte y este de Siria.