La diputada de Vox María Ruiz Solas ha acusado este miércoles en el Pleno del Congreso al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, de «condenar a morir» a los ancianos en las residencias enviándoles «morfina y sedantes» en vez de medicamentos para tratar el coronavirus.

En un tono abiertamente populista, la diputada ultra prosiguió preguntando a Iglesias si los dirigentes de Vox deben «tener miedo» por ellos mismos y sus hijos. «¿Qué va a hacer? ¿Nos va a liquidar físicamente? ¿Nos va a ilegalizar como partido?», se preguntó.

El líder de Podemos ha respondido a la representante de la formación de extrema derecha planteando un discurso en el que repasó las «bases de la democracia», basadas en la garantía de los derechos sociales por parte del Estado. Derechos entre los que enumeró la sanidad o la educación públicas, la justicia social, las pensiones o el derecho al trabajo, todos ellos recogidos en una Constitución que la «tradición política» franquista de Vox votó en contra en el 78.

«Ustedes han votado en contra de los ERTE que defienden a trabajadores y empresarios, han votado en contra de las ayudas a autónomos y trabajadores temporales, han votado en contra de prohibir despidos por enfermedad, y han votado en contra de todas las ayudas sociales, porque ustedes jamás van defender el interés general, porque ustedes son un partido antidemócrata», señaló Iglesias.

Vox «es un partido que solo representa a quien no tiene más patria que su dinero», ha finalizado Iglesias.