Hace 75 años, en 1945, Italia se hizo con el control de las ciudades del norte y expulsó a las tropas nazis en su retirada hacia Alemania, liberándose del fascismo.

El país transalpino solía celebrarlo una fiesta nacional en la que había conciertos, eventos y exposiciones, pero que el coronavirus no ha dejado que celebrasen en condiciones. Italia llega a estos 75 años con la población confinada en sus casas por la pandemia del virus que ha dejado ya casi 26.000 fallecidos en el país.

El presidente de la República, Sergio Mattarella, ha querido rendir un homenaje en solitario en el Altar de la Patria de la Plaza Venecia de Roma. Y a primera hora de la mañana, Mattarella se ha acercado al monumento a Víctor Manuel II y ha subido la larga escalinata hasta la tumba al soldado desconocido, solo y llevando una mascarilla.

Mattarella ha pedido en un mensaje por el 75 aniversario de la liberación a todos los italianos que muestren unidad y solidaridad en un momento de especial dificultad, y ha agradecido su labor a los sanitarios y a los empleados que favorecen el funcionamiento de las cadenas de producción y los servicios esenciales, que están muy expuestos al virus.

El presidente de Italia también ha recordado que aquel 25 de abril de 1945 nació una nueva Italia, «unida en torno a valores morales y civiles universales, que ha sabido construir su propio futuro».

Ante esta situación, varios italianos han salido a sus balcones a las 3 de la tarde para cantar el tradicional himno partisano ‘Bella Ciao’, convirtiendo una situación de confinamiento y miedo en una imagen inolvidable de unión ante el fascismo.