El turbocapitalismo ensalza la falsa idea de la meritocracia, aquello ficticio por lo que nos desvivimos, que nos «hace aspirar a más», mientras tan solo somos máquinas de un sistema.

El analista y tuitero Alan Barroso ha proferido un mensaje en este sentido: «La meritocracia no existe, son los padres. Literalmente», comenzaba el vídeo. «¿Sabes cuál es la primera persona más rica de España? Amancio Ortega y la segunda, pues su hija», ejemplifica bien la idea general sobre la cuestión.

«Los millonarios son profesionales en inventarse todo tipo de historias que justifiquen su éxito. Así que si están ahí es porque han trabajado duro, han sacrificado mucho y se han esforzado como nadie», ironizaba Barroso.

«Sí, claro, eso que se lo digan a una persona que limpia escaleras o a una enfermera después de su jornada de 12 horas, o un autónomo que levanta todos los días la puerta de su negocio a las 6 de la mañana… A ver si es que no se esfuerzan, que no trabajan duro o que no se sacrifica la suficiente», continuaba.

«La realidad es que por mucho que te esfuerces, como dice el premio Nobel Joseph Stiglitz, si naces pobre, lo más probable es que mueras pobre y lo demás son historias que nos cuentan para justificarlo asquerosamente ricos que son, y si nosotros no lo somos es porque no sabemos el fijado suficiente. Pero es radicalmente falso, nunca basta solo con esforzarse. La meritocracia y los ricos… ¡Que sorpresa! Suelen tener padres ricos», concluía.

 

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