Vox ha confirmado este martes que su secretario general, Javier Ortega Smith, ha dado positivo en la prueba de coronavirus y ha pedido perdón por el acto que celebró el pasado domingo en la plaza de Vistalegre (Madrid), al que acudieron unas 9.000 personas.

Vox asegura que se planteó suspender el mitin del pasado domingo en Vistalegre, en el que Santiago Abascal intervino por primera vez en público tras ser proclamado presidente del partido por otros cuatro años, pero alega que no lo hizo porque “habría sido irresponsable generar alarma suspendiendo un acto público mientras el resto del país seguía funcionando con normalidad”. Aunque recomendó a quienes formaran parte de grupos de riesgo que no asistieran al mitin, reconoce: “Fue un error por el que pedimos perdón”.

El miedo al contagio existía desde la organización, según desvelaban fuentes del partido de extrema derecha en las horas previas a la congregación. Desde la dirección del partido se había pedido a los militantes que padecieran algún tipo de enfermedad previa o crónica que no acudieran y siguieran el acto por streaming, pero la irresponsabilidad hizo que Smith acudiese aún teniendo la sintomatología del coronavirus.

Ortega Smith se dejó querer por las masas y correspondió al afecto que le mostraron mientras tosía, tal y como se puede observar en los vídeos distribuidos por el equipo de comunicación del partido.

No importó. Vox mantuvo su cita, aunque aprovechó para echar la culpa al Gobierno por ello: aseguraron que «la falta de claridad del Gobierno» les había situado ante la «disyuntiva» de suspenderlo y «contribuir al alarmismo» o continuar, tomando «las precauciones que están en su mano».

Según los datos conocidos de la enfermedad y las últimas investigaciones publicadas al respecto, Ortega Smith se encontraba en el apogeo del periodo de incubación del covid-19. En la actualidad se estima que la duración media del período de incubación es de 5,1 días.