Unas imágenes inéditas de Ángel Hernández avisando a los servicios de emergencia minutos después a la muerte de su mujer, a la que ayudó a suicidarse, que ponen de nuevo otro acento en el debate por la eutanasia.

«Ya estaba muy harta de su situación porque estaba sufriendo mucho y ha decidido suicidarse», explica Ángel en la llamada, a lo que la telefonista le responde: «Lo siento mucho, ¿ha sido ahora mismo?».

En la llamada se hace el silencio cuando el hombre confiesa lo ocurrido: «La he ayudado yo a suicidarse, porque ella no podía con las manos y yo le he prestado mis manos».

A la llegada de los agentes, Ángel asegura que «es muy doloroso»: «Es muy doloroso esto, por dos razones, una por la pérdida y la otra porque lo he tenido que hacer yo».