Aunque la crisis sanitaria está sacando el lado más solidario de los españoles, siempre hay excepciones, como el episodio que le ha tocado vivir a Miriam Armero, una cartagenera que trabaja en un supermercado y a la que los vecinos han invitado a abandonar su casa por el riesgo de contagio que supone para el resto de vecinos.

Muchas personas muestran su recelo hacia trabajadores que continúan en activo debido a que su labor está considerada esencial o está permitida por el Gobierno. Un ejemplo de ello son los trabajadores de supermercados que deben lidiar con las necesidades de alimentación básica de la población.

Esto es lo que han demostrado los vecinos de Miriam con una nota que dejaron pegada en un espejo a la entrada del edificio y que su hijo de 10 años encontró. En la nota se puede leer: «Somos tus vecinos y queremos pedirte por el bien de todos que te busques otra vivienda mientras dura esto ya que hemos visto que trabajas en un supermercado y aquí vivimos muchas personas. No queremos más riesgos».

Dada la situación, y aunque no acostumbra a hacerlo, Miriam subió un vídeo a su cuenta de Facebook explicando lo ocurrido además de contestar a sus vecinos con otra nota pegada en el portal del edificio y en el que les pide un poco de «empatía» y recuerda que gracias a su trabajo pueden comer cada día.

En el caso de que no aparezcan el responsable o responsables que han escrito la nota, Armero ha amenazado con denunciar a la comunidad.

Lo que más le ha dolido a esta vecina de Cartagena es que su hijo haya visto la nota y creyera que los iban a echar de su casa porque su madre trabajaba en un supermercado. Además ha querido aclarar que extrema las medidas de higiene con su familia y que no besa a sus hijos hasta que no se ha desinfectado.

La mujer ha recibido muchos mensajes de apoyo e incluso han ido a la puerta de su trabajo para apoyarla, incluso la empresa. También el presidente de su comunidad se ha volcado al 100% con ella. Ahora que su hijo ya está más tranquilo, espera que la persona responsable pida disculpas.

Publiée par Miriam Armero Marin sur Dimanche 12 avril 2020