George Floyd, un afroestadounidense de 46 años, murió asfixiado el pasado 25 de mayo en Minneapolis después de un oficial de la policía pusiese la rodilla sobre su cuello tras arrestarlo.

El caso no hubiese salido a la luz de no ser porque alguien lo grabó con su móvil y lo transmitió en directo por Facebook Live. Las imágenes se difundieron rápidamente por redes sociales y la indignación llegó incluso a las calles de Minneapolis.

En las espeluznantes imágenes se puede ver como el hombre implora hasta ocho veces: «¡No puedo respirar! ¡no me matéis!» mientras el agente mantiene con su rodilla la cabeza de Floyd aplastada contra el asfalto mientras está esposado. Otro agente mantiene a distancia a los testigos.

Posteriormente se puede ver al hombre inmóvil mientras los testigos piden al policía que retire la rodilla del cuello de Floyd lamentando: «¡No se está moviendo!», «¿Lo has matado?».

La persona que graba, Darnella Frazier, rogaba a los policías que hicieran algo para estabilizarle mientras dice: «Ya no respira, ya no se mueve, tome su pulso». Ya era demasiado tarde y aunque decidieron trasladarlo en ambulancia no pudieron salvarle la vida.

Frazier compartió otro vídeo en Facebook el lunes por la noche en el que dijo: «La policía lo mató, ‘bro’, ahí enfrente de todo el mundo»,»Han matado a ese hombre, directamente lo han matado» y señaló que «la policía no lo tomaba en serio» cuando Floyd clamaba por aire.

La familia de George Floyd denunció un uso «excesivo e inhumano» de la fuerza, acusando a la policía de racismo y pidieron que se acusara de homicidio a los agentes involucrados.

Según la versión policial, cerca de las ocho de la tarde recibieron una llamada telefónica en la que se alertaba de un supuesto delito de documentos falsos o dinero falsificado en un negocio.

Cuando los agentes llegan se encuentran al sospechoso, que supuestamente estaba bajo la influencia de alcohol o drogas, sentado en la parte delantera de su automóvil. Le ordenaron bajarse del vehículo pero el hombre opuso resistencia, según la versión de los agentes.

Los oficiales lograron esposarlo y se dieron cuenta de que parecía estar sufriendo problemas médicos y llaman a una ambulancia. Floyd fallece poco después en el traslado al hospital, aseguran en un comunicado.

Sin embargo, las imágenes grabadas por los testigos muestran algo totalmente diferente.

El alcalde Jacob Frey al conocer el caso dio una rueda de prensa a través de Facebook aclarando el proceso de investigación. «Cuatro oficiales del departamento de policía que resultaron involucrados en la muerte de George Floyd han sido despedidos», señaló Frey y agregó que «ser negro en América no debería ser sentencia de muerte».

Además ha mostrado su respaldo total a los despidos. «Es la decisión correcta para nuestra ciudad, para nuestra comunidad, para nuestro departamento de policía», ha señalado.

El martes por la tarde cientos de ciudadanos salieron a protestar por lo ocurrido en el lugar donde se produjo el incidente y el miércoles volvió a repetirse la concentración de personas pero esta vez los ánimos fueron más violentos y varios ciudadanos se abalanzaron contra la estación de Policía y los coche patrulla estacionados.