Al menos 50 personas han muerto y 2.700 han resultado heridas este martes a causa de dos explosiones que han sacudido la zona del puerto de la capital de Líbano, Beirut. El ministro de Sanidad, Hamad Hasán, ha confirmado el balance.

Según el primer balance oficial facilitado por las autoridades tras el suceso, la zona alrededor del puerto ha sido completamente destruida y el Gobierno se ha pronunciado por ahora sobre las causas de las deflagraciones.

Por su parte, el primer ministro libanés, Hasán Diab, ha decretado el miércoles como jornada de luto nacional en homenaje a las víctimas de las explosiones y ha pedido ayuda internacional ante lo que ha descrito como «una catástrofe».

Diab ha resaltado además que los responsables de lo sucedido «pagarán el precio», sin dar detalles sobre las posibles causas de las explosiones. «Es una promesa a los mártires y a los heridos», ha señalado, tal y como ha recogido la agencia libanesa de noticias, NNA.

Por su parte, el presidente, Michel Aoun, ha ordenado al Ministerio de Sanidad que garantice apoyo a las familias de las víctimas de la explosión, que ha causado daños materiales en el Palacio de Baabda, que acoge la sede de la Presidencia.