La nueva forma de esclavitud encubierta la personifican los repartidores o “Riders”, que han de trabajar entre 15 y 18 horas diarias, unos 300 pedidos al mes, para poder alcanzar el salario mínimo interprofesional. Estos trabajadores tienen que estar, además, a la entera disposición de la empresa que les brinda este trabajo, sin ninguna relación laboral, sin ningún derecho, y encima, poniendo absolutamente todo: vehículo, móvil, dados de alta como autónomos…

Los sindicatos presionan para demanda que estos empleados de la economía de plataformas, tales como Glovo, Deliveroo, Uber-Eat dejen de ser falsos trabajadores autónomos y sean considerados como trabajadores por cuenta ajena. Pero quien tiene que revertir y frenar para que esta manera de trabajar no se extienda a otros sectores es el Gobierno.

Este vídeo de CCOO denuncia de la situación de los riders.

 

Vídeo Recomendado:

Deja un comentario