Cada día que pasa en nuestro país se pierde más la vergüenza para mostrar públicamente el pensamiento fascista debido al orgullo de extrema derecha que supuso el crecimiento del partido ultra Vox en las elecciones del 10N.

La última muestra de esto ha sido la de un centenar de personas que ha acabado cantando el himno falangista ‘Cara al sol’ en pleno centro de Valladolid tras una misa en honor de Franco y José Antonio Primo de Rivera que se ha oficiado en la iglesia de San Felipe Neri.

Llama especialmente la atención esta situación cuando a pocos metros había una manifestación antifascista por el 44 aniversario de la muerte de Franco, y ante un furgón policial que estaba allí para garantizar la seguridad de los presentes.

Por supuesto, tal celebración del fascismo ha tenido una gran representación de su histórico socio de lujo: la Iglesia. Al oficio ha asistido incluso el vicario castrense, además de los párrocos de esta iglesia.

Contra la exhumación de Franco

El cura que oficiaba tal acto de celebración de la intolerancia ha querido incluso poner más de su parte y ha querido reprochar la exhumación del dictador del pasado 24 de octubre. Lo ha hecho recordando, según ha recogido ElDiario.es el momento en el que Carlos V visitó el lugar dónde estaba enterrado Lutero. «Alguien del círculo del emperador dijo que era el momento de vengarse», ha recordado el sacerdote. «El emperador contestó lo siguiente: ‘dejadle que repose en paz, yo hago la guerra a los vivos, no hago la guerra a los muertos’. En un mundo en que las virtudes parecen desaparecer no se aprecia una virtud como la de Carlos. Esta virtud que se llama magnanimidad y que contrasta con la pusilanimidad, alma pequeña que en tantas ocasiones se convierte en mezquindad. Las comparaciones son odiosas», ha sentenciado.

El párroco también se ha permitido el lujo de corregir a los medios de comunicación y su afirmación de que la misa fuese «en honor a». «Sólo se rinde honor a Dios y a los santos, esta misa es en sufragio de, se hace en favor de alguien que puede necesitarlas o no. Como no sabemos si alguien goza de la gloria eterna o se encuentra todavía en el purgatorio…».

Bajo la sombra de Vox

La organización de esta misa se debe a José Luis García Conde, militar retirado y padre del único procurador de Vox en las Cortes de Castilla y León, Jesús García Conde. Este hombre ha intervenido en el momento de las plegarias y ha pedido por «el generalísimo Franco que en su testamento pidió perdón a todos y perdonó a cuantos se declararon sus enemigos».

García Conde también ha pedido rezo por José Antonio Primo de Rivera «quien deseó que su muerte fuese la última sangre española que se vertiera en discordias civiles». Pidió además que se rogase por «quienes murieron en las trincheras defendiendo a Dios y a España, por lo que fueron vilmente asesinados por el simple hecho de ser españoles y católicos».

«Porque somos católicos pedimos también por aquellos que cometieron barbaridades y asesinatos, por los que cayeron en las trincheras luchando contra Dios y contra España, para que todos estén juntos en el cielo como juntos quiso el caudillo que estuviesen sus cuerpos en el Valle de los Caídos», pidió el militar retirado.

Sus petición de plegarias fue también para el Valle de los Caídos «y por la comunidad benedictina del monasterio de la Santa Cruz para que se preserve el carácter de culto y de cementerio y su imponente cruz siga siendo el símbolo de la verdadera reconciliación de todos los españoles».

El «Cara al sol» para rematar la faena

Al finalizar la misa, el centenar de asistentes se ha reunido en el exterior de la iglesia y ha cantado con el brazo derecho en alto el ‘Cara al sol’ y se han entonado vivas a Franco y a Primo de Rivera.

Una bochornosa celebración de la intolerancia y del genocidio franquista permitido por una Justicia española que debería copiar a Alemania y prohibir la exaltación del odio y la simbología de una época represiva y que unos cuantos se niegan a enterrar.

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