El jefe de policía de Webster (Massachusetts), Michael Shaw, ha decidido demostrar su solidaridad con los activistas del movimiento «Black Lives Matter» tumbándose boca abajo con las manos detrás de la espalda.

Este movimiento se originó dentro de la comunidad afroestadounidense en 2013 después de la absolución de George Zimmerman por la muerte del adolescente afroamericano Trayvor Martin a causa de un disparo.

Alcanzó reconocimiento a nivel mundial tras la muerte de Michael Brown y Eric Garner en 2014 tras el anuncio de que no se abriría una investigación contra el asesino de Michael Brown y a raíz de ahí han sido numerosas las manifestaciones en contra de la muerte de afroamericanos por acciones policiales.

La muerte del ciudadano afroamericano George Floyd el 25 de mayo de 2020 mientras se encontraba bajo custodia policial ha resucitado el movimiento «Black Lives Matter» que en este caso va acompañado de «I can´t breathe», las últimas palabras de Floyd antes de morir.

El gesto de Michael Shaw fue captado en vídeo y difundido en redes sociales y tenía como objetivo imitar la restricción empleada por las fuerzas del orden contra George Floyd. Previamente, numerosos policías se arrodillaron ante los manifestantes también como gesto de solidaridad.

El policía dijo a los manifestantes que apoya plenamente su derecho a la reunión pacífica y que su mensaje contra la brutalidad policial y el racismo se ha escuchado «alto y claro». 

Y aunque muchas personas se unieron al gesto y lo aplaudieron, en redes hubo reacciones de todo tipo. Algunos internautas lo calificaron de excesivo e incluso vergonzoso y otros llegaron a pedir que el policía fuese despedido.