El pasado domingo se vivió, en Chile, una de aquellas jornadas que se tornan en históricas con el tiempo. Aunque esta vez, las celebraciones no han sido para nada desdeñables, y no es para menos.

El pasado domingo en Chile, como es bien sabido, se votó para derogar la Constitución vigente hasta ahora, de carácter neoliberal, y con cierto aspectos pinochetistas, a pesar de las ulteriores reformas.

Siempre, Chile, ha sido descrito como el milagro capitalista, como el éxito de la ideología hegemónica, y es que eso es lo que lograba extrapolarse de los datos macroeconómicos. Pero resulta que este experimento, bajo los criterios de los Chicago Boys, no ha ofrecido una sociedad digna para una mayoría, no ha aportado solución a los problemas reales de la gente.

Con la sanidad, la educación o las pensiones casi totalmente privatizadas se ha fraguado en el seno social una excelsa y notable desigualdad entre los de arriba y los de abajo, entre los trabajadores y los poseedores.

Hace aproximadamente un año, en el país latinoamericano, a cuenta de la subida del precio del transporte público, empezaron a llevarse a cabo masivas movilizaciones sin parangón desde la caída de la Dictadura de Pinochet.

Estas, como única salida posible, con el rabo entre las piernas, ha conducido a que el presidente Piñera tuviera que convocar este Plebiscito, pero… Para tratar estos temas y las claves sobre este proceso, desde La Zurda TV, hemos hablado con Domingo Lovera, profesor de Derecho de la Universidad Diego Portales.