Protestona


El próximo domingo toca votar. Por segunda vez en un corto espacio de tiempo debemos decidir a quién entregar el Gobierno de España para los próximos cuatro años.

A simple vista podría parecer que tenemos una gran variedad de ofertas electorales sobre la mesa, y todas con ciertas posibilidades de pintar algo en el panorama parlamentario. Pero esa percepción es bastante engañosa, en realidad a poco que nos informemos, caemos en la cuenta de que solo tenemos dos opciones, votar a Unidas Podemos que quiere que la crisis que asoma la paguen los ricos, o a todos los demás, que quieren que la pagues tú. 

Sí, ya sé que esto indigna muchísimo al simpatizante del PSOE, acostumbrado a escuchar machaconamente durante décadas, que ser progresista consiste en usar la mano izquierda para subir un mínimo porcentaje de los presupuestos para invertir en políticas sociales, mientras con la derecha se privatiza,  se pacta con la CEOE,  se rescatan bancos y autopistas, se cambia el 135, se vota con el PP en Europa, se blinda a la monarquía y se besa el anillo del obispo.

Pero somos muchos los que ya no nos conformamos con eso. Varios millones de personas entre las que me encuentro, decidimos hace unos años que ya estaba bien de izquierda de postureo, que necesitábamos un partido y políticos valientes que se atreviesen a tocar lo hasta ahora intocable, al poder económico, ese que envía sus órdenes al Consejo de Ministros para que sean obedecidas al pie de la letra, tanto si gobierna el PP, como si lo hace el PSOE.

¨No podéis tener el Ministerio de Trabajo, sois inquietantes para la CEOE¨. Esta frase del PSOE  a su ¨socio preferente¨ durante las negociones tras el 28A, deja perfectamente claro quien manda en este país, y que la única forma de que eso cambie es darle la opción de gobernar, o de estar en un Gobierno a Unidas Podemos.

Crear una empresa pública que haga asequible el precio de la luz, regular el mercado del alquiler, subir el SMI a 1200 euros, derogar las dos últimas reformas laborales, reducir la jornada de trabajo a 34 horas, una reforma fiscal que haga que los ricos paguen más o blindar los derechos sociales frente a la crisis, solo será posible si Unidas Podemos está lo suficientemente fuerte como para poder exigir al PSOE que gire, un poquito, solo un poquito a la izquierda.

Todos sabemos, incluso los votantes del PSOE, que todas esas propuestas sin Unidas Podemos en el Gobierno no se llevarán a cabo, porque ya hubo ocasión y mayorías absolutas, y no se hicieron. El ¨Ahora sí¨ de Pedro Sánchez, volverá a ser ¨otra vez no¨ si el PSOE gana las elecciones. Solo Unidas Podemos puede garantizar que se aplicarán las políticas progresistas y de protección social que la gente corriente necesita para sobrevivir con el menor sufrimiento posible a la próxima recesión que nos anuncian.

¿Aún os acordáis de la última verdad? Todos recordamos cómo un presidente socialista y un jefe de la oposición de derechas se pusieron de acuerdo para, con veranosidad y alevosía cambiar el artículo 135 de la intocable Constitución, para anteponer el pago de la deuda al bienestar social, demostrando así lo poco que les importaban los ciudadanos más desfavorecidos de ese país que dicen, tanto aman. 

Y lo que vino después, austeridad extrema, prestaciones sociales diezmadas, paro, salarios de miseria, crisis, desahucios, desesperación, hambre y suicidios. Millones de ciudadanos arruinados, familias en exclusión, trabajadores cada vez más pobres mientras los ricos se habían hecho aún más ricos…Y los gobiernos privatizando beneficios y socializando pérdidas, asumiendo las obligaciones del sector financiero para salvar, a costa del sufrimiento de los pobres, a su amado capitalismo.

Esa crisis capitalista, estafa en realidad, nunca se resolvió, aparentemente hemos vivido unos años con una falsa percepción de calma, pero el monstruo ha vuelto, porque nadie acabó con él en su momento, porque no se pusieron soluciones que afrontaran el verdadero problema.

¿De verdad queréis volver a pasar por lo mismo, estáis dispuestos a asumir el peso y el trauma de una crisis que nosotros no hemos creado? ¿No creéis que ha llegado el momento de que esos millonarios tan patriotas demuestren que su cacareado amor a España es real pagando ellos esta vez? Pues en nuestra mano está darles el empujoncito para que lo hagan.

En estas elecciones podemos dejar claro el modelo de país que queremos, si nos conformamos con cambiar algo para que nada cambie o vamos a exigir, por fin, un país más justo en el que los ciudadanos corrientes sean los que puedan dormir tranquilos.

El próximo Gobierno de España será de coalición, le guste o no a Pedro Sánchez. Lo que queda por decidir, y eso lo vamos a dictaminar nosotros, es si será una coalición de izquierdas o de derechas. Si la crisis será una nueva oportunidad de enriquecimiento para Florentino, Ana Botín y sus amigos, o se velará por la supervivencia de la clase trabajadora.

Pensadlo bien. Solo hay un partido que puede hacer que está vez sean los ricos los que asuman el coste de la crisis, porque tienen las manos libres, porque no deben nada a nadie.

Mi voto es para Unidas Podemos. ¿Y el tuyo?

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