Vox ha abierto esta noche la campaña de las elecciones generales en la madrileña plaza de Colón ante unos mil simpatizantes y con el llamamiento de su líder, Santiago Abascal, a una «gran movilización» de «todos los españoles que no se resisten a perder sus libertades».

A los pies de la estatua del almirante Blas de Lezo, Abascal ha iniciado una campaña «histórica», en la que se ha negado a pedir el voto por considerarlo una «ordinariez», y ha asegurado que son la única alternativa posible.

Ha destacado que, con independencia de los resultados del 28 de abril, Vox «ya ha triunfado», porque ha puesto sobre la mesa asuntos que otros no se atreven a mencionar, y se ha mostrado convencido de que, tras estas generales, «ya nada será igual».

«Todos sabéis que el 28 de abril va a pasar algo muy grande (…) Se puede olfatear que va a haber un cambio histórico», ha afirmado y ha apelado a los suyos a movilizarse con «tranquilidad» y sin «odio» y a no dejarse llevar por las «distorsiones» y «manipulaciones».

Al igual que han hecho en este inicio de campaña, en el que, según ha subrayado, el éxito de convocatoria no es por casualidad.

«Adelante españoles, sin miedo a nadie ni a nada. Por España. Viva España», ha gritado el presidente de Vox.

Tras su intervención se ha podido ver en una pantalla gigante un vídeo llamando al voto y han sonado los acordes del himno nacional.

En la primera jornada de la campaña electora, el líder de Vox se trasladará a Asturias, donde visitará Covadonga, cuna de la Reconquista, y ofrecerá un mitin en Oviedo.