El portavoz de Vox en el ayuntamiento de Alzira, Ricardo Belda, podría haber financiado de forma irregular una sede del partido con donaciones opacas y falsificación documental, según denuncian militantes del partido en Valencia.

Estas aportaciones monetarias a los partidos políticos deben abonarse en cuentas destinadas exclusivamente a la recepción de donaciones, y los partidos tienen la obligación de informar de estas donaciones al Tribunal de Cuentas, así como revelar la identificación fiscal del donante. Las donaciones no pueden ser anónimas ni aceptar que terceras personas asuman el coste de sus gastos.

Militantes del partido han explicado que la sede que ha servido en ocasiones para la comarca se pagó mediante aportaciones ilegales, algunas en efectivo y otras en transferencias a través de cuentas no oficiales. Todo ello sin el control que exige la ley y pese a que el contrato del local fue firmado por Ricardo Belda en su condición de portavoz del Grupo Municipal de Vox.

Vox habría utilizado donaciones ilegales para pagar su sede en Alzira / Imagen: Twitter @Ricard_Belda
Vox habría utilizado donaciones ilegales para pagar su sede en Alzira / Imagen: Twitter @Ricard_Belda

El Plural se ha puesto en contacto con Belda, quien ha admitido que Vox «tuvo ese local», pero no recuerda si recibió subvenciones como grupo municipal para pagar la sede ni si recibió dinero de militantes para sufragar dicho coste.

El citado diario se ha puesto en contacto con antiguos responsables del partido a nivel municipal para saber más sobre este delicado asunto. Sara Blanco, ex coordinadora de la Zona de la Ribera Alta, ha explicado cómo se llevó a cabo la contratación de este local que servía de sede de Vox en Alzira, a pesar del rechazo mayoritario de los pocos afiliados que formaban parte del debate de estas decisiones.

Según Blanco, Belda, en un acto de pretenciosidad, exigió el alquiler por 300 euros de un entresuelo que los afiliados debían pagar. El sitio fue utilizado como sede comarcal a donde se llevaba comida en época de recogida de alimentos o se vendía la lotería de Vox de la comarca.

Además, algunos militantes han denunciado el nepotismo de Ignacio Gil Lázaro, presidente del partido en Valencia, en quien Belda habría encontrado apoyo desde su entrada.

DEJA UNA RESPUESTA