ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados evacuó anoche a un grupo de 153 refugiados y solicitantes de asilo vulnerables de Libia hacia el Mecanismo de Tránsito de Emergencia en Níger.

Este vuelo fletado por ACNUR marca la reanudación de las evacuaciones de Libia para salvar vidas, poniendo fin a una suspensión de siete meses. Los vuelos humanitarios tuvieron que pararse en marzo, debido a preocupaciones de salud pública relacionadas con la pandemia de Coronavirus, que llevó a la suspensión del tráfico aéreo en muchos países.

Los evacuados ayer son ciudadanos de Eritrea, Somalia, Sudán y Sudán del Sur, incluidas 16 familias y 15 niños menores de 18 años, muchos de los cuales no están acompañados o están separados de sus padres.

Dado que los casos de COVID-19 siguen aumentando en Libia y unos 46.000 casos confirmados en todo el país, todos los pasajeros dieron negativo antes de la salida. También recibieron sesiones de asesoramiento y concienciación sobre cómo mantenerse protegidos y a salvo. El grupo ahora se somete a una cuarentena de dos semanas en Níger y una prueba adicional, en línea con las medidas de salud para frenar la propagación del coronavirus.

La mayoría de los evacuados vivían en la capital libia, Trípoli. Prácticamente todos ellos (97%) han sido detenidos arbitrariamente en Libia, incluyendo en los centros de detención de Tajoura, Zintan o Triq al Sikka. Algunos de ellos habían estado detenidos durante más de dos años en condiciones extremas y fueron liberados recientemente gracias a la labor del ACNUR ante las autoridades libias.

Se estima que más de 3.400 migrantes y solicitantes de asilo se encuentran actualmente recluidos en centros de detención administrados por el Gobierno en Libia, donde las condiciones son espantosas y muchos corren el riesgo de sufrir abusos graves.

La reanudación de los vuelos de evacuación es especialmente importante ahora, dada la situación volátil en Libia, la rápida propagación del coronavirus y su impacto sanitario y socioeconómico en los refugiados y solicitantes de asilo, que han encontrado cada vez más difícil mantenerse a sí mismos y a sus familias.

ACNUR agradece el apoyo que las autoridades libias han demostrado para facilitar los procedimientos que llevaron a este vuelo de evacuación tan esperado, así como la liberación de otras personas de los centros de detención.

El vuelo de ayer es una prueba de que, a pesar de la amenaza de la COVID-19, las evacuaciones de Libia son posibles con esfuerzos conjuntos, experiencia compartida y protocolos médicos que garantizan transferencias seguras.

En Níger, los refugiados evacuados ahora están recibiendo asistencia humanitaria en el Mecanismo de Tránsito de Emergencia, que incluye alojamiento, alimentos, atención médica y cursos y actividades diarios mientras continúan los esfuerzos para encontrar soluciones, como el reasentamiento.

El ETM en Níger ha estado operando desde 2017. Gracias al apoyo de las autoridades nigerinas, el ACNUR ha podido evacuar de Libia a Níger a 3.165 solicitantes de asilo vulnerables en los últimos tres años.

En 2020, con esta segunda evacuación, ACNUR ha ayudado a 501 refugiados vulnerables a salir de Libia, incluidos 221 que han sido reasentados en Europa.

ACNUR continúa abogando ante los gobiernos para que proporcionen más lugares de reasentamiento y otras soluciones duraderas que permitan a los refugiados y solicitantes de asilo más vulnerables salir de Libia.

ACNUR también reitera su llamamiento a las autoridades libias para que pongan en libertad a todos los solicitantes de asilo detenidos y pongan fin a la detención arbitraria.

ACNUR ha registrado a 45.661 refugiados y solicitantes de asilo en Libia.

Fuente: ACNUR