La mítica serie televisiva ‘Historias para no dormir’, creada por Chicho Ibáñez Serrador, regresa con un nuevo episodio tras la emisión hace 37 años del último. De la mano de Save the Children, el realizador y director Alejandro Ibáñez, hijo de Chicho, culmina el último proyecto en el que se embarcó su padre. ‘Reality’ es un cortometraje que busca visibilizar como el mayor miedo que puede sentir un niño o una niña no es producto de su imaginación sino resultado de algo tan real como los conflictos armados y los daños que producen en la infancia.

“Actualmente en el mundo hay 420 millones de niños y niñas que viven en zonas de conflicto armado. Debemos ser capaces de empatizar con ese dolor si queremos acabar con él. Nunca antes ha habido tantos niños y niñas víctimas de las guerras. Nos necesitan con urgencia”, asegura Andrés Conde, director general de Save the Children. Las estadísticas más recientes indican también que 142 millones de niños y niñas viven en zonas de conflicto de alta intensidad, donde en un año se producen más de 1.000 muertes relacionadas con los combates. Además, casi una quinta parte de las personas que residen en zonas de conflicto y que se han desplazado por esa situación necesitarán asistencia psicológica y otro 5% experimentará algún trastorno de salud mental grave. Además, los niños y las niñas en situaciones de estrés extremo pueden experimentar diversos problemas psicosociales y de salud mental, así como es posible que manifiesten agresión y retraimiento en su comportamiento frente a personas conocidas y familiares.

El cortometraje se enmarca dentro de la conmemoración del centenario de Save the Children y de su campaña global No a la Guerra Contra la Infancia. Está protagonizado por Lydia Bosch y Dani Rovira, quienes han querido participar en este proyecto solidario de manera altruista, al igual que Carlos Latre, que hace una colaboración especial imitando la voz de Chicho Ibáñez Serrador. Los tres actores se suman así a la petición global de la organización para que todos los Estados firmen la Declaración sobre Escuelas Seguras, que busca la protección de estudiantes, profesorado y escuelas durante tiempos de conflicto armado, así como garantizar el acceso a la educación de todos los niños y niñas que viven en estas zonas, entre otros aspectos.

Save the Children quiere con esta campaña dar voz a los niños y las niñas que están actualmente sufriendo los estragos de los conflictos armados y conseguir un movimiento de miles de personas que pidan que se proteja a la infancia que sufre la guerra en primera línea. Para ello, la organización vuelve a realizar un llamamiento para que los Estados no vendan armas a partes involucradas en conflictos armados cuando haya riesgo de que la infancia sea o pueda llegar a ser objetivo bélico.

En 2017, alrededor de 173.800 niños y niñas se quedaron solos o fueron separados de sus familiares como consecuencia de los conflictos armados. Los niños y las niñas en situación de conflicto han demostrado tener una gran resiliencia y pueden recuperarse si se les brinda el apoyo adecuado.

Sin embargo, la organización denuncia que la asistencia para abordar las necesidades de salud mental infantil en situaciones de conflicto es, a todas luces, insuficiente. En un estudio reciente, Save the Children detectó que apenas el 0,14 % de toda la ayuda oficial para el desarrollo en el mundo entre 2015 y 2017 se destinó a programas sobre salud mental infantil.

Petición al Gobierno de España

Save the Children considera urgente que España se convierta en referente internacional en la protección de los niños y las niñas afectados por conflictos y elabore un plan de acción que ponga fin a la guerra contra la infancia. En particular la organización solicita que:

  • España mantenga su liderazgo en materia de protección de los centros educativos en conflicto, adoptando medidas para implementar la Declaración sobre Escuelas Seguras y animando a otros Estados miembros de las Naciones Unidas a firmar la Declaración.
  • El Gobierno español suspenda de manera inmediata las transferencias de armas a Arabia Saudí y deniegue la autorización de nuevas transferencias cuando exista el riesgo sustancial de que las armas o equipos militares puedan utilizarse para cometer violaciones graves contra la infancia en Yemen.
  • Exija rendición de cuentas para los responsables de violaciones contra la infancia en conflicto, apoyando los mecanismos internacionales e independientes para la investigación y recolección de evidencias, a través de la asignación de recursos adecuados y garantizando el acceso para desempeñar su labor.

A pesar de tener una legislación restrictiva en materia de trasferencia de material de defensa y de haber firmado el Tratado sobre Comercio de Armas, España continúa vendiendo armas a Arabia Saudí pese al riesgo de ser usadas para atacar a la población civil, incluidos niños y niñas. Por este motivo la organización tiene activa una petición de firmas para pedir al Gobierno de España que proteja a la infancia atrapada en las guerras actuales y suspenda de manera inmediata todo tipo de transferencia de armas españolas a países en conflicto.