Este miércoles Albert Rivera, expresidente de Ciudadanos (Cs), ha reaparecido en un acto telemático tras meses alejado de la esfera pública. Aunque no tiene intención de volver a la política, dejó claro que quiere aportar su granito de arena desde la sociedad civil y ha opinado sobre la situación económica y política de España en plena crisis por el coronavirus.

Rivera evitó opinar, al menos directamente, sobre la actuación de su sucesora Inés Arrimadas al apoyar al Gobierno para prorrogar el estado de alarma, ya que señaló que está en contra de un estado de alarma perpetuo: «Pido como demócrata que el estado de alarma sea una excepción y no una norma», ha señalado.

«Yo lo que planteo y lo que yo pediría en este caso como ciudadano es claridad, que nos digan qué pasos se dan, cómo se dan, que cuente con el máximo apoyo posible. Ese plan de desescalada no puede ser solo del Gobierno, tiene que ser del país, de todas las comunidades, de los municipios, de la oposición, de los agentes sociales. Si tú haces un plan de desescalada que solo lo haces tú como Gobierno y no lo comunicas, no lo pactas con la oposición, que no lo conocen los agentes sociales prácticamente, que las autonomías y municipios prácticamente no participan, pues luego te puedes encontrar con una parte de esos actores que te den la espalda», indicó Rivera.

Además con respecto al estado de alarma el expresidente de Cs señaló que puede limitar derechos pero no conculcar o prohibir algunos derechos porque para eso está el estado de excepción y si el Ejecutivo quiere proponer un estado de alarma perpetuo tendrá que contar el porqué.

«El Ejecutivo español no puede aprovechar el estado de alarma para utilizar constantemente decretos leyes y condicionar y hacer chantaje permanentemente con eso», ha apuntado.

Algo en lo que Rivera sí coincide con Arrimadas es en que los pactos de estado son y serán necesarios para superar la crisis del coronavirus y no entiende por qué no están ya encima de la mesa. Unos pactos que lo que necesitan es que primero «se reconozca el tsunami que viene» y no «seguir escondiéndolo», porque «vienen momentos difíciles» donde España tendrá que pedir ayuda a Europa y seguramente nos pondrán condiciones.

Por eso Albert Rivera es partidario de pactar un «rescate suave» con buenas condiciones con Europa y pedir financiación y no tener que ir a un rescate parcial o total más adelante con condiciones muy duras e interviniendo Europa.

Rivera ha sido especialmente crítico con lo que definió como el «impuesto populista» de Pablo Iglesias a los patrimonios superiores a un millón de euros. Según el expresidente de Cs lo único que hará este impuesto si se pone en marcha será que la gente que tenga recursos se marche de España, que la gente que puede venir a España no venga y se vaya a otros países como Portugal con un gobierno de izquierdas que en vez de subir los impuestos los está bajando.