El actor Guillermo Toledo, más conocido como Willy Toledo, ha lanzado duras críticas contra el presentador de «El Hormiguero», Pablo Motos, tachándolo de «facha, misógino, rencoroso, clasista, machista, baboso, sexista, grimoso, vengativo, analfabeto y con la misma gracia que un ladrillo».
A través de X, la red social sucesora de Twitter, el actor instó a sus compañeros de profesión a no participar en el programa de Motos, argumentando que asistir a «El Hormiguero» sería «legitimar toda esa basura».

«El único talento de Pablo Motos es el de encarnar todo lo peor en una sola persona: facha, misógino, rencoroso clasista, machista, baboso, sexista, grimoso, vengativo, analfabeto y con la misma gracia que un ladrillo. Acudir a @El_Hormiguero es legitimar toda esa basura.
No vayan», es el mensaje del actor que se puede leer en la red social.
https://twitter.com/guillermoTM1959/status/1728745390260830336
Toledo se suma así a la polémica generada por Facu Díaz, humorista que reveló en Twitch la influencia que tiene Motos en la industria del entretenimiento, asegurando que ha presionado a cómicos para que eliminen chistes sobre él de sus espectáculos. Díaz denunció que la productora de Pablo Motos, «7 y acción», contacta con comediantes para exigirles la supresión de chistes relacionados con Motos de sus shows.
El humorista criticó la supuesta hipocresía de Motos, quien, en una entrevista reciente con el expolítico del PSOE Alfonso Guerra, lamentó la cancelación y la limitación para hacer chistes sobre ciertos temas. Díaz reprochó que Motos parece imponer restricciones cuando se trata de chistes sobre su persona o su trabajo, a pesar de hablar sobre problemas de libertad de expresión.
En un vídeo que se viralizó en redes, Díaz expresó su indignación hacia esta aparente doble moral. Con evidente enojo, el cómico reprochó a Motos su poder y riqueza que, según él, provocan temor en la gente. Criticó la actitud del presentador, llamándolo cínico y sinvergüenza, y lo señaló como el hazmerreír de la industria, aunque mantenga una posición poderosa y económica.
Estas declaraciones de Willy Toledo y Facu Díaz han desencadenado un debate sobre la influencia de Pablo Motos en la industria del entretenimiento, cuestionando su postura en relación con la libertad de expresión y su supuesta actitud selectiva cuando se trata de bromas sobre su persona o su programa.





























