El socialista Ximo Puig ha logrado recuperar la confianza ciudadana en el PSPV, lo que le refuerza como líder de los socialistas valencianos y barón en el PSOE y le permitirá repetir como president de la Generalitat durante la próxima legislatura, con Compromís y Unides Podem-EU como socios.

El adelanto electoral decidido por Puig, en contra de la voluntad de su socio de gobierno, Compromís, ha dado buenos resultados a los socialistas valencianos, que han obtenido más de 584.000 votos (27 escaños) en estas elecciones autonómicas frente a los 509.000 apoyos (23 diputados) que el partido cosechó en 2015.

A pesar de que hace cuatro años los socialistas sufrieron los peores resultados de su historia, la alianza del PSPV con Compromís y Podem, en lo que se conoció como el Pacto del Botànic, permitió poner fin a veinte años de mayorías absolutas del PP.

Puig (Morella, Castellón, 1959) accedió al cargo tras una dura negociación con Compromís y con su líder, Mónica Oltra, quien finalmente aceptó el cargo de vicepresidenta, pero se vio obligado a reforzar su liderazgo interno y a buscar el equilibrio con sus socios, en una fórmula de gobierno inédita hasta entonces en España.

De carácter amable y tranquilo, Puig ha sabido sortear los conflictos abiertos en el seno de un Ejecutivo de «mestizaje», que se ha mantenido prácticamente intacto en estos cuatro años.

Ni las diferencias entre socialistas y Compromís en algunas políticas, especialmente en materia medioambiental, urbanística o económica, ni la abstención del PSOE en el Congreso que facilitó la investidura de Mariano Rajoy como presidente han fracturado este pacto «a prueba de bombas», como ha repetido Oltra en varias ocasiones.

Y ni siquiera la última decisión de Puig de adelantar las elecciones autonómicas y hacerlas coincidir con las generales -que causó el mayor desencuentro con Oltra- han logrado paralizar al Consell, que ha seguido gobernando y ha sacado adelante varias iniciativas estando ya en funciones, como la regulación de las licencias VTC.

Como líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig ha tenido que recuperar la confianza ciudadana en un partido que salió muy dañado de las elecciones de 2015, y se ha visto obligado a defender su liderazgo, algo que en estos cuatro años ha visto puesto en duda en más de una ocasión.

Tuvo que superar el revés de que Susana Díaz (a quien apoyó públicamente) perdiera las primarias del PSOE frente a Pedro Sánchez, lo que animó al sector «sanchista» del PSPV a disputarle la secretaría general en 2017. Puig salió victorioso de la disputa, al imponerse al alcalde de Burjassot, Rafa García.

La dimisión del alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, por sus problemas judiciales tras una larga agonía, y la detención del expresidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, han marcado también su mandato como secretario general del PSPV.

Sin embargo, pese a los intentos de la oposición, no parece que ninguna de estas cuestiones haya dañado su liderazgo ni dentro ni fuera del Partido Socialista, donde Puig ha sabido superar sus diferencias iniciales con Pedro Sánchez, y situar «el problema valenciano» de la infrafinanciación encima de la mesa.

Puig, el sexto president de la Generalitat de la etapa autonómica -el segundo socialista, tras Joan Lerma-, es periodista de formación pero lleva más de 30 años en política, donde ha sido ha sido jefe de Gabinete de Lerma, diputado provincial, autonómico, nacional y, sobre todo, alcalde durante diecisiete años de su Morella natal.

Desde el primer momento, Ximo Puig adoptó un tono institucional, tranquilo y conciliador, que ha mantenido durante toda la legislatura, incluso en los momentos más críticos, y que le ha permitido sortear con éxito los conflictos puntuales dentro del Consell.

Ha sabido sacar provecho de estos cuatro años de gobierno y del adelanto electoral, logrando que los valencianos vuelvan a confiar mayoritariamente en su partido, y aunque deberá pactar para formar gobierno, se sitúa como el único con posibilidades de reclamar la jefatura del Gobierno autonómico.

Fuente

Deja un comentario