La nueva ayuda al alquiler de 250 euros para jóvenes anunciada por el Gobierno, así como el anuncio de fomentar las viviendas de protección social y que, por fin, se desarrolle una Ley de Vivienda, es una medida social, y como tal debe ser bien recibida por la ciudadanía.

Los jóvenes españoles viven con sus padres más que en casi toda Europa: Según datos de Eurostat, la edad media para irse de casa roza los 30 años, tres años después que el europeo medio. En España el 64% de las personas de 25 a 29 viven con sus padres, una cifra que solo superan Italia, Grecia y algún país balcánico. Son el doble o el triple que en Francia (17%), Reino Unido (25%) o Alemania (30%), y un contraste absurdo con los nórdicos (5% o 6%).

El 75% de los jóvenes explica que no se marcha de casa por falta de estabilidad económica, según la encuesta de Injuve de 2019. Para quienes lo hacen, significa vivir con ingresos justos: el 34% de los independizados, de 25 a 29 años, está en riesgo de pobreza o exclusión, según Eurostat.

Y es que pagar el alquiler es un esfuerzo brutal para la mitad de los hogares jóvenes. Los precios, inaccesibles para la mayoría: un piso en Madrid o Barcelona se acerca a los 850 euros de renta mensual, mientras que en Málaga ronda los 620 euros; en Valencia, los 520 euros; y en Murcia, los 460 euros.

Y sin embargo…

Sin embargo, los problemas para acceder a una vivienda para los jóvenes tienen una gran causa que va más allá de la especulación inmobiliaria que dispara los precios. Es el mercado laboral, un cráter de temporalidad, paro e ingresos bajos.

Las propuestas como las de la ayuda al alquiler deben estar incluidas en un plan estratégico mucho más amplio que mejore de manera profunda la vida de las personas jóvenes. Esto pasa ineludiblemente por mejorar su situación laboral, ya que este tipo de anuncios cortoplacistas no suelen tener finalmente ningún impacto positivo real sobre la problemática de la emancipación juvenil. Por mucho que se les ayude en el alquiler, si no disponen de un trabajo no pueden cubrir sus gastos al vivir solos.

Para cambiar la situación la prioridad del Gobierno debe ser desarrollar una revolución en materia de empleo juvenil que revierta los niveles de desempleo y erradique la precariedad laboral juvenil.

Es necesaria más ambición a la hora de abordar el problema de los jóvenes a acceder a una vivienda, ampliando la visión más allá de ayudas cortoplacistas que además permite que siga existiendo un negocio especulativo en torno a un bien de primera necesidad como es la vivienda.

Si no entendemos que el problema radica en la situación laboral de los jóvenes, no será posible encontrar una solución conjunta ni efectiva al problema real.

 

1 Comentario

  1. «Si no entendemos que el problema radica en la situación laboral de los jóvenes, no será posible encontrar una solución conjunta ni efectiva al problema real.» (sic) es la conclusión a la que llega el autor para paliar la situación de los jóvenes y de quiénes no lo son tanto, pues bien en mi opinión se equivoca u olvida algo porque los días del capitalismo fordista tutelado por las políticas keynesianas se fueron al traste tras la rebelión de las élites y la llegada e interiorización del neoliberalismo y el individualismo que predica (que cada palo aguante su vela).
    El problema sigue siendo la redistribución de los bienes y servicios generado por la sociedad a favor de quienes sufren todo tipo de penalidades.
    Somos un país con unas infraestructuras productivas controladas por los oligoplios nacidos con el franquismo (energía,sector financiero, construcción, hostelería y turismo) y con unas élites que dominan el entramado basado en políticas de bajos salarios y mercantilización de todo tipo de actividad y necesidad humana.
    No hable de medidas coyunturales porque gracias a ellas algunas familias podrán desayunar tranquilas.
    Otra estructura productiva es posible, pero hay que diseñarla y pelear por ella y no olvidar que el hambre, el frío, la falta de educación y de atención médica que sufrimos hoy no lo cubrirá lo que podamos obtener dentro de 10 o 15 años.
    ¿He conseguido explicarme?

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