La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz Pérez, insiste en crear una cesta de productos frescos básicos y otra para celíacos a precio cerrado al menos hasta Navidad.

Díaz ha afirmado en rueda de prensa que: «no es que no vulnere la legalidad española y europea, es que la respeta absolutamente y está basada justamente en el principio de la competencia».

Por su parte para el ministro de consumo, Alberto Garzón Espinosa está convencido de que: «En el contexto de inflación que vivimos, quién tiene que arrimar el hombro es el sector que obtiene más beneficios y grandes distribuidoras que han tenido centenares de millones de euros de beneficio, incluso reparto de dividendos y entendemos que es ahí donde está el margen para que puedan modelarlos precioso congelarlos dentro de los parámetros de nuestra propuesta»

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, A.Pérez / Europa Press

Pero como era de esperar esto no convence en absoluto a las patronales de los grandes supermercados y distribuidores porque según sus propias palabras: «…Primero porque nos parece que no es coherente con la estructura de la distribución comercial española… no nos han preguntado a nosotros…la causa está en los elevados precios de la energía que nos lleva a una situación muy complicada…»

La subida de los precios de los alimentos en España es la mayor desde 1994. En los últimos meses, la subida de precios en España ha hecho sentir a todos sus habitantes, y el pasado 10 de junio se publicaron estadísticas que confirman estas sensaciones subjetivas: en el último mes, la inflación sigue subiendo

El aumento de precios más significativo se observó en alimentos, transporte y servicios hoteleros. Y aunque el coste de la electricidad para el consumidor de a pie ha bajado ligeramente durante el último mes, los hogares españoles no han conseguido ahorrar dinero: los precios de los alimentos han subido a su nivel más alto en casi 30 años.

En mayo, los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 11% en España respecto al año pasado. Este es el mayor aumento desde enero de 1994. Los expertos señalan que no son las delicias, sino los productos cotidianos, los que más han subido de precio.

Así, el precio del aceite de oliva aumentó un 35,5%, la pasta un 27,9%, la harina un 25,5%, los huevos un 25,3% y la mantequilla un 17,6%. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, España se enfrenta a la escasez de harina, lo que ha provocado una subida del precio del pan del 12,6%.

Los precios de la carne de ave (13,6%), res (12,3%) y pescado (11,7%) aumentaron significativamente. El aumento de los precios en España de la gasolina y el gasóleo, que se dejó sentir en todos los países europeos, también afectó a nuestro país.

Y a pesar del descuento del gobierno de 20 céntimos por litro, del que pueden disfrutar ciertos consumidores, el precio del combustible sigue subiendo. Respecto al año pasado, los hogares españoles gastan ya un 17,5% más.

Este monto incluye, entre otros, el pago de la luz, que aumentó un 30,2% en mayo respecto a abril. Sin embargo, con el acuerdo de la UE con la propuesta de España de limitar los precios del gas natural, se espera que los precios de la electricidad caigan un 20% en los próximos meses.

Donde también se ha notado un aumento pronunciado de los precios en los últimos meses es el de los servicios de hoteles, cafeterías y restaurantes, que se han encarecido un 6,3%. Las habitaciones de hoteles, hostales y otros lugares de alojamiento han subido de precio de forma especialmente fuerte: hoy hay que pagar por ellas un 45,4% más que hace un año.

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