La Comunidad de Madrid está vaciando las plantillas de los hospitales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). A las coacciones para los más de 600 traslados forzosos de profesionales al Hospital Isabel Zendal, quitándoselos a las plantillas del resto de los hospitales públicos, se suman los cerca de 1.600 profesionales de baja por coronavirus (a 16 de enero) y una cifra indeterminada (los Comités de Salud no la facilitan) de personal con incapacidad temporal por otras enfermedades comunes y por ser pacientes de riesgo; los profesionales que renuncian porque se niegan a ir al hospital de pandemias; y la negativa de la Consejería de Sanidad a cubrir las bajas que dejan todos estos profesionales.

CCOO Sanidad Madrid considera que la única posibilidad de reequilibrio de personal pasa por contratar una plantilla propia para el Hospital Enfermera Isabel Zendal y dejar de arrancar profesionales de otros hospitales. La presión asistencial por COVID, pero también por otras enfermedades en esta tercera ola, está poniendo en jaque a algunos servicios muy saturados. La falta de personal también afecta ya al hospital de pandemias, por lo que los traslados de pacientes pueden empezar a complicarse.

Los hospitales públicos no dejan de hospitalizar pacientes con coronavirus, a pesar de la existencia del hospital de pandemias, debido a numerosas razones. Dicho centro no está preparado para situaciones de pacientes de extrema gravedad y algunos con patologías asociadas. A pesar de llevarse a profesionales de otros centros, la plantilla del Zendal no está ordenada ni correctamente dimensionada, muchos se niegan a ser trasladados y son sancionados sin trabajar, por lo que la sanidad pública madrileña está perdiendo profesionales indispensables.

Hospital Isabel Zendal

Mucha presión en los hospitales de Madrid

En esta tercera ola, a la presión asistencial por coronavirus se une a una presión de otras ingresos por otras patologías, mucho mayor que en marzo. Hay muchos pacientes hospitalizados por otras enfermedades y esto incrementa la carga de trabajo en los centros sin las plantillas necesarias para habilitar nuevas áreas de descongestión.

El Hospital Ramón y Cajal de Madrid ya ha llegado a los 300 pacientes hospitalizados, más de 40 en UCI, le han quitado cerca de medio centenar de profesionales para llevárselos al Zendal y 114 estaban de baja por coronavirus, a fecha 11 de enero 2021.

El Hospital La Paz ha perdido 100 profesionales a favor del Zendal y 134 están de baja por coronavirus, sin contar con las bajas por enfermedad común. Los ingresos por coronavirus esta semana ya rozan los 200, 29 de ellos en UCI, y las cifras de pacientes pendientes de ingreso en zona de tránsito que no pueden o no quieren trasladarse al Zendal son más de 40, de media diaria. El personal de los Servicios de Análisis Clínicos, Microbiología, Farmacia y Rayos también tiene que dar apoyo al hospital de pandemias, y no se ha dotado de personal adicional a estas unidades, y éste y otros hospitales también se ocupan de controlar las residencias de mayores de su área de influencia.

El Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares todos los días está perdiendo personal a favor del Zendal, ya van 41 profesionales desplazados forzosos, en las dos últimas semanas. Mientras las enfermeras de quirófano y de la Unidad de Reanimación Post-Anestésica (URPA) tienen que atender a pacientes en las UCIS y muchas de ellas no tienen formación especializada para hacerlo, aunque intentan están dando el 100 por cien por responsabilidad. No se cubren las bajas por incapacidad temporal y éstas han aumentado sensiblemente por los accidentes por lesiones de Traumatología, tras el paso de Filomena.

En el Hospital Puerta de Hierro han tenido que ir obligados 27 profesionales y otros 26 se han marchado a su casa penalizados porque se han negado a desplazarse (personal que al menos durante un año pierde para su sanidad pública la Comunidad de Madrid). En el Hospital Doce de Octubre ya han trasladado de forma forzosa a 93 profesionales al Zendal, en el Hospital de Fuenlabrada a 27 forzosos a los que se suman 5 voluntarios. En el Hospital de Cruz Roja también han obligado a 10 profesionales a irse y en el de la Fuenfría a siete.

Los datos globales oficiales y las renuncias de personal que se niega a ser trasladado y que dejará de trabajar en el SERMAS, al menos durante un año, por decisión de la Comunidad de Madrid, es indeterminado. Sin embargo en secciones sindicales de CCOO, como la del Hospital Gregorio Marañón, estiman que tres de cada cuatro profesionales a los que se les comunica el traslado forzoso renuncian al contrato.