Por Xan Pereira

“Hay que concienciar a las ONG de que se está para ayudar y no se está para favorecer o potenciar la inmigración irregular, cuando esa inmigración irregular está dando lugar a que corra peligro en el Mediterráneo, como está sucediendo con demasiada frecuencia”, comentó el Ministro de interior, Juan Ignacio Zoido, a su llegada al consejo informal de ministros del Interior de la Unión Europea en Tallin.

Italia ha realizado una petición formal para que España acelere la reubicación de refugiados. Zoido, responde que España también tiene “presión en los puertos”, aunque en realidad esta es mínima con respecto a la de Italia: en lo que va de año, 6.464 personas han cruzado el Estrecho frente a los 69.382 migrantes que han arribado a Italia en el mismo periodo de tiempo. Ha señalado en relación al código de conducta para las ONG que trabajan en el Mediterráneo exigido por Italia que se debe “concienciar” a esas organizaciones “de que se está para ayudar” y no “para favorecer la inmigración irregular”.

Estas declaraciones de Zoido se producen justo después del anuncio de la creación de un “código de conducta” para la actuación en el Mediterráneo de los barcos de rescate de ONG, que han salvado y siguen salvando cientos de miles de vidas de migrantes. Esta medida pondrá a estas organizaciones bajo control de las guardias costeras de Italia y Libia, que podrían así restringir su capacidad de rescatar a los inmigrantes.

En lo que va de año, 1.889 personas han muerto tratando de cruzar el Mediterráneo Central

Libia e Italia impulsaron esta medida al considerar que las ONG que han movilizado barcos de rescate en el Mediterráneo generan un “efecto llamada”. Las organizaciones humanitarias ya han respondido que el “efecto llamada” es causado por la inexistencia de vías legales de entrada, hecho que empuja a cientos de personas a arriesgar su vida y fomenta el negocio de los traficantes.

El pasado 1 de julio,  Zoido  dijo que prevé que la Unión Europea rebaje “ostensiblemente” la cifra de   refugiados  que España debe acoger antes del próximo mes de septiembre a “en torno 7.000 o 7.500”, y no los más de 17.000 comprometidos al inicio.

Deja un comentario