El pasado viernes, Trump, en sus cuentas de Facebook y Twitter, compartía un mensaje haciendo referencia a los actos de violencia que se han repetido en varias ciudades de EE.UU desde la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en Mineápolis.

«Estos MATONES están deshonrando la memoria de George Floyd, y no dejaré que esto pase. Acabo de hablar con el Gobernador Tim Walz y le he dicho que el Ejército está con él hasta el final. Asumiremos el control si comienzan las dificultades pero cuando empiezan los saqueos, empiezan los disparos. ¡Gracias!», escribió el mandatario.

Twitter determinó que el mensaje violaba su normativa comunitaria contra contenidos que glorifiquen la violencia y lo censuró parcialmente obstaculizando y en algunos casos impidiendo que los usuarios pudieran leer el tuit e interaccionar con él, aunque no lo borró porque considera que es de interés público.

Este suceso se tradujo en la firma por parte de Trump de una orden ejecutiva para hacer cambios a la sección 230 de la ley federal conocida como Communications Decency Act (CDA), que exime a las plataformas digitales de responsabilidad legal por los contenidos que allí se publican por los usuarios. Según Trump, Twitter ha dejado de ser «una plataforma pública neutral», y la «cerraría», «si eso fuera legal».

En Facebook, sin embargo, el mensaje no sufrió ningún tipo de censura ni se limitó su visibilidad y, aunque el propio Zuckerberg rechaza el contenido del mensaje del presidente, ha señalado que está amparado por la libertad de expresión en la plataforma.

En protesta por la decisión de la empresa este lunes un grupo de empleados abandonaron su puesto de trabajo. Los trabajadores de empresas como Google, Apple o Facebook cuando no están de acuerdo con alguna decisión o política de la dirección abandonan durante unas horas su puesto de trabajo y se concentran en el exterior. Esta vez los empleados debido a las circunstancias actuales por la pandemia de COVID-19 pararon su actividad y protestaron virtualmente.

Una publicación de un ingeniero de software de Facebook se ha hecho viral en las últimas horas al anunciar su renuncia al considerar a la plataforma «cómplice en la propagación del odio armado, está en el lado equivocado de la historia, ha permitido a Trump lo que no permite al resto y glorifica contenidos de violencia que provocaron asesinatos».

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Según ha informado la propia compañía, Zuckerberg, este martes en una charla virtual con trabajadores de la empresa, volvió a recurrir a la libertad de expresión y a su postura de que Facebook no debe erigirse en «árbitro» de internet para intentar justificar la decisión de no tomar ninguna medida respecto al polémico mensaje.